OTT TÄNAK SE QUEDA CON SU RALLY

Ott Tänak y Martin Järveoja, a los mandos del Toyota Yaris WRC, han cumplido los pronósticos que les adjudicaban el papel de favoritos para el Rally de Estonia.

Este fue un evento promocional del WRC, y por ello han respondido a la llamada las cuatro marcas que compiten en el Campeonato del Mundo de Rallyes. También ha sido una prueba muy especial, pues Markko Märtin ha vuelto a la compatencia con un Ford Fiesta WRC.

Desde la primera especial cronometrada, Ott Tänak impuso un ritmo altísimo que sus rivales no pudieron igualar. De los nueve tramos que formaban la etapa del sábado, el estonio se apuntó el mejor registro en siete y se quedó muy cerca en los otros dos. Los únicos que podían contraatacar eran Andreas Mikkelsen y Elfyn Evans.

El propio Ott Tänak recibió una penalización de diez segundos por no llegar a su debido tiempo a un punto de control, pero no le afectó demasiado, ya que al término de la jornada de ayer lideraba el rally con más de 33 segundos de ventaja respecto al segundo clasificado en la general, Andreas Mikkelsen.

En la etapa de domingo, Tänak podría haberse dedicado a administrar frente a su gente, pero todo lo contrario, el estonio logró un ritmo infernal para marcar un pleno de scratches en la jornada y certificar la victoria en casa.

Asimismo, entre los coches con especificación R5, Oliver Solberg ha dado un recital. Ya asombró a propios y extraños en Letonia en el ERC, pero esta vez lo ha hecho ante los ojos de las marcas del Mundial. El joven noruego, hijo de Petter Solberg, se ha llevado la victoria con una diferencia abismal a los mandos de su Volkswagen Polo GTI R5.

Además de ser un evento promocional, las marcas del WRC no han venido por casualidad a Estonia. Los rápidos tramos estonios y sus enormes saltos juegan un papel similar al Rally de Finlandia, la próxima cita del Mundial, por lo que a buen seguro habrán recopilado una buena cantidad de datos para el 1.000 Lagos. Sobre todo Breen, en su primera participación con el i20 Coupé WRC